viernes, 17 de julio de 2009

Miedos



Mi mayor miedo? … Soledad.
Un desierto en el cuerpo, en la mente y el espíritu.
Que terror no saber nada, que terror cuestionarme al paso del tiempo todo lo que alguna vez sentí y no estar segura. Que pavor añorar la risa y la juventud casi al término de mis días sin disfrutar si es que así se pudiese. Que susto eso de que la soledad social se encargue de fabricar amistosos soliloquios para pasar el tiempo y que cada uno de ellos vayan de a poco carcomiendo mi cerebro junto a su cordura, y que horrible sería no tener fuerzas ni para levantar el nombre de los que me acompañan, además de quienes cargo en mi espalda, y en la conciencia.
Qué pánico le tengo a esa soledad…
Aquella que hace que los que están más lejos te miren con lástima mientras en su interior al mismo tiempo también se teje al unísono el mismo miedo fértil.

sábado, 11 de julio de 2009

Inspección (Autoretrato)



Observo constantemente la agitación de las masas, y es ahí cuando analizo en silencio que es lo realmente verídico de mi esquema estructural que establece concordancia entre espectro, instinto y cuerpo.

Me reconozco de contemplar fugaz y cargado, colmado de fábulas, intrigas e historietas, que aunque contarlas se hace preciso, estas no obstante a mis cortos ciclos, abrazan más que un libro vasto e incalculable.

Poseo amplio pensamiento reflexivo, y aún así a momentos se apresura mi capacidad de herir y vence ante mi juicio.

Juicio a veces espeso, a momentos más escurridizo y a otros netamente impenetrable.

Logro ser inadvertida desde rincones catando perímetros y escenarios, cultivando mis nociones.

Mi consistencia encanecida asume un vertiginoso movimiento de oscilación entre dudas, certezas, criterio e imprudencia, quienes aclaran el trayecto y la travesía restantes, escasos de su comprobación.

Me considero repentinamente sensata, de apego constante, retribuciones inmediatas. Un carisma poco usual y completamente enajenada a mi cuerpo.