jueves, 18 de septiembre de 2008

Cúspide entre mis tiempos



















Capturo cada momento
para convencerme de lo tangible que es,
de que no son tan sólo imagenes en mi mente,
y puedo disfrutar imperturbable cada segundo,
mi momento.. el mejor de los puntos alcanzados.

Voy calcando paciente cada trazo
ante mis cristalinos testigos presentes,
desarmo desmenuzando las escenas
que brotan descomedidas, sin saber que son
la única prueba concreta que tengo
para convencerme de que lo vivido
es parte latente en la actual sustantividad.

Vuelvo a contemplar, es frágil la consistencia
pero puede el tiempo hacerlo intocable;
todo resbala en las situaciones menos incontenibles,
por que sé confiar en el valedor acero de mis brazos.

Mi pecho va en busca de su revolución,
pero avista los resguardos para no golpear nuevamente,
para evitar estrechar la cabeza contra algun muro suelto,
o algun contundente objeto derrochado, o tal vez puesto
con más de alguna intensión maléfica.

Quién sabe qué vendrá, tal vez se unan las corazas
de nuestros temores y podamos formar algo más fuerte
en lo que podamos sostenernos, quizás forjemos separados
nuestros rumbos en menos tiempo del que creemos.. o también
pude ser que todo siga tal cual, y perdure en el tiempo.
Nadie sabe, yo tan sólo espero, comos siempre
con la diferencia de que ahora mis sonrisas tienen nombre, dueño y causa;
y que lo tortuoso fue cambiado por ganas imparables
de que otro día comienze y tenga el mejor de los sellos,
como hasta ahora me ha regalado el tiempo, en esta fracción de 60 días perfectos.