Si, me confieso adicta dependiente…
Del mundo, del cariño, del amor, del odio, del placer y cada una de las sensaciones que puedan rodearnos. Soy un ser dependiente a la adicción, no se distinguir las buenas de las malas, solo sé que todo produce en mi esa gran forma de adhesión, ese delirio por que comience todo otra vez, esas fervorosas ganas de sentir, de expresar, y de recomenzar a comunicar o recibir fuerzas de cualquier tipo, basadas en mi gozo personal y en mi exacerbada hambre por aprender y enseñar a mi misma y al resto...
A momentos, me induzco sola a acciones impropias que adopto sin vergüenza de manera tal que las hago mías y pareciera que siempre han estado ahí. Voy camuflando mis costumbres con las de algunas “PEQUEÑAS FORMAS DE MASA” y así me hago parte de ellas.
Nada muy simple, pero por complicado que parezca, el trasfondo es mas que sencillo, no sé si es una simple necesidad de vida de nacimiento o solo un capricho estúpido de mi inmadurez o falta de experiencia, también conocidos como indicios de la etapa.
No sé… sólo lo hago sin un “PARA”, ni un “POR QUÉ”, lo hago y punto. Pero no han de creer ustedes por favor que todo es sin pensarlo o de un inmediato reaccionar, porque no lo es; (eso si lo consideraría puramente inmadurez). Si pienso, pienso en secuelas, o sustanciales aflicciones futuras y lo hago todo el tiempo, por que el paso de estos años escasos si han dejado aunque sea el mas leve aprendizaje y no han sido en vano aun.
Faltándome diez años para un cuarto de siglo, CREO tener señales de distinción; no académicas ni físicas, si no desde el alma, las creencias, costumbres, opiniones y en lo que de a poco se formado en mi desde el tiempo que piso esta superficie terráquea hasta ahora. Y claro, todos de alma particulares somos, pues es esta la característica mas importante en nosotros y la cual nos logra calificar o distinguir del resto, por esto debería ser tomada realmente en cuenta nuestra esencia, esa, nuestra capacidad de hacernos notar tal y como somos y no una simple capa externa que no hace mas que ocultar lo real, lo que va mas allá de los huesos.
Me creo yo con otro tipo de atisbo, que realmente es particular a mi edad, pero cuando requiero demostrarlo como una viable suerte de talento, virtud, facultad, tino o tacto (según el punto de vista) no logro el resultado pretendido y me siento una vez mas al corriente de la gente, lo cual no me gusta por que la masa comete mas errores de los cuales se pueden dar cuenta.
En ocasiones, no sólo lo que piensa gran parte de la sociedad es lo que necesariamente este bien, todos tenemos distintos puntos de vista que dependientes de la mirada de cada uno y las necesidades que las cuales nos sujetamos son todos defendibles, pero cuando “ELLOS” siendo la mayoría comienzan a sentirse con el derecho y la autoridad de cambiar nuestros pensamientos y credos por el solo hecho de que no les agrade me parece realmente intolerable.
Bueno, esto es sólo una muestra de lo que mi mente elabora día a día… a demás millares de dudas que posiblemente se deben a la era, no lo sé, quizás cabe también la posibilidad de que sean grandes inquietudes existenciales de la humanidad, las cuales la gente volcándose con su dedicación a revelarlas y poder al fin vivir en paz han perdido hasta el juicio.
Pero díganme ustedes o piénsenlo… ¿No es bello en ocasiones que todo sea impredecible, tal como la vida misma en si? Porque la esencia de la vida tal como es nos lleva a dudar siempre por que en la subjetividad y en lo volátil de todo a veces se esconden los mas profundos y certeros pensamientos que pueden llegar a ser la real verdad… o no?
Credos, opiniones, Doctrinas, Teorías, Convicciones, Afirmaciones o Dogmas… todos tenemos el derecho y la OBLIGACION de pensar de la forma en que queramos.
Del mundo, del cariño, del amor, del odio, del placer y cada una de las sensaciones que puedan rodearnos. Soy un ser dependiente a la adicción, no se distinguir las buenas de las malas, solo sé que todo produce en mi esa gran forma de adhesión, ese delirio por que comience todo otra vez, esas fervorosas ganas de sentir, de expresar, y de recomenzar a comunicar o recibir fuerzas de cualquier tipo, basadas en mi gozo personal y en mi exacerbada hambre por aprender y enseñar a mi misma y al resto...
A momentos, me induzco sola a acciones impropias que adopto sin vergüenza de manera tal que las hago mías y pareciera que siempre han estado ahí. Voy camuflando mis costumbres con las de algunas “PEQUEÑAS FORMAS DE MASA” y así me hago parte de ellas.
Nada muy simple, pero por complicado que parezca, el trasfondo es mas que sencillo, no sé si es una simple necesidad de vida de nacimiento o solo un capricho estúpido de mi inmadurez o falta de experiencia, también conocidos como indicios de la etapa.
No sé… sólo lo hago sin un “PARA”, ni un “POR QUÉ”, lo hago y punto. Pero no han de creer ustedes por favor que todo es sin pensarlo o de un inmediato reaccionar, porque no lo es; (eso si lo consideraría puramente inmadurez). Si pienso, pienso en secuelas, o sustanciales aflicciones futuras y lo hago todo el tiempo, por que el paso de estos años escasos si han dejado aunque sea el mas leve aprendizaje y no han sido en vano aun.
Faltándome diez años para un cuarto de siglo, CREO tener señales de distinción; no académicas ni físicas, si no desde el alma, las creencias, costumbres, opiniones y en lo que de a poco se formado en mi desde el tiempo que piso esta superficie terráquea hasta ahora. Y claro, todos de alma particulares somos, pues es esta la característica mas importante en nosotros y la cual nos logra calificar o distinguir del resto, por esto debería ser tomada realmente en cuenta nuestra esencia, esa, nuestra capacidad de hacernos notar tal y como somos y no una simple capa externa que no hace mas que ocultar lo real, lo que va mas allá de los huesos.
Me creo yo con otro tipo de atisbo, que realmente es particular a mi edad, pero cuando requiero demostrarlo como una viable suerte de talento, virtud, facultad, tino o tacto (según el punto de vista) no logro el resultado pretendido y me siento una vez mas al corriente de la gente, lo cual no me gusta por que la masa comete mas errores de los cuales se pueden dar cuenta.
En ocasiones, no sólo lo que piensa gran parte de la sociedad es lo que necesariamente este bien, todos tenemos distintos puntos de vista que dependientes de la mirada de cada uno y las necesidades que las cuales nos sujetamos son todos defendibles, pero cuando “ELLOS” siendo la mayoría comienzan a sentirse con el derecho y la autoridad de cambiar nuestros pensamientos y credos por el solo hecho de que no les agrade me parece realmente intolerable.
Bueno, esto es sólo una muestra de lo que mi mente elabora día a día… a demás millares de dudas que posiblemente se deben a la era, no lo sé, quizás cabe también la posibilidad de que sean grandes inquietudes existenciales de la humanidad, las cuales la gente volcándose con su dedicación a revelarlas y poder al fin vivir en paz han perdido hasta el juicio.
Pero díganme ustedes o piénsenlo… ¿No es bello en ocasiones que todo sea impredecible, tal como la vida misma en si? Porque la esencia de la vida tal como es nos lleva a dudar siempre por que en la subjetividad y en lo volátil de todo a veces se esconden los mas profundos y certeros pensamientos que pueden llegar a ser la real verdad… o no?
Credos, opiniones, Doctrinas, Teorías, Convicciones, Afirmaciones o Dogmas… todos tenemos el derecho y la OBLIGACION de pensar de la forma en que queramos.
“Yo, sexo femenino, 15 años… adicta y dependiente"
