miércoles, 2 de febrero de 2011

Plectro


Perdí la inspiración,
debe ser por los extremos que envuelven mi vida
y aún no sé denunciar.


Pasé de la desvalorización constante,
el exagerar cada arrebato,
de impulsos impensados a
cerrar los ojos y dejar que todo me sostenga.

No hago más que estar detenida frente
A todo lo que me rodea,
lo que ha ganado de a poco perder la sensibilidad
o aquel oculto radar humano para detectar
prioridades, motivaciones y felicidades.

Hoy en día cada gota de tiempo se parece a la última,
no hay sucesos próximos que traigan
siquiera vislumbres de nuevos atrevimientos.
Tal es el exceso de sosiego que me aborda
que la curiosidad ya no se hace presente en ningún ámbito.

Me exteriorizo como alguien totalmente enajenada
A lo que alguna vez, en pasadas estaciones disfruté,
no encuentro ubicación dentro de los espacios
ni siquiera de lo que se supone me perteneció.

Perdí la premura de vivir: fascinación única de la existencia.

lunes, 7 de junio de 2010

Repentino


Qué fácil es olvidar,

olvidar la misma esencia del ser se hace raudo,

no tanto así sopesar dicho acto.

Es desconocer en si lo que nos condena a seguir siendo lo mediocre que nunca hemos logrado superar, es simplemente pasar de un estado a otro tal cual como la masa que somos.

¿Cuál será el día en que logremos dejar de lado al ángel caído que significamos en ciertas circunstancias?

Es simplemente que ni siquiera sabemos hablar, mucho menos escuchar… ¿para qué hablar de “escucharnos” o “sanar”?

Jamás cambiarán ciertas cosas, pero es lamentable que nosotros mismos lo hagamos con nuestras relaciones en momentos insospechados, y peor aún es no sospechar de este mismo cambio. Lo siento por mi, obviamente me duele… jamás volverás a recordarme de esa forma a menos que me necesites, pero ¡¿por qué esperar a necesitarme?!

Si eres quien dices ser en lo que intentas demostrar, deberías poder darte cuenta de cuales son las cosas simples que debes disfrutar, y no se trata esta vez de acto egocéntrico, si no que son momentos que no volverán a suceder, ya que como es sabido tienen horas contadas.

Quizás tus zapatos en este momento te están atrapando, además pareciera que vives el miedo y las ansias que hace años tenías.

Tal vez simplemente esa figura que de ti tenía se fue para no volver. Que dolor sólo pensarlo, ni te imaginarías los litros que hay aquí.

Eso es todo, se resume en palabras breves y tan simples como dolor, daño, VACÍO.

Espero que cuando te des cuenta no sea tarde. Para mi nunca lo será, pero me siento con la obligación de recordarte que el tiempo no espera a que reacciones, si no que eres tú quien debe reaccionar antes que él.

Siempre me tildaron de sensible, quizás esta vez no es eso.


jueves, 4 de febrero de 2010

Espiritus...




Camuflados entre pecho y espalda,

Clandestinos, invisibles y enmascarados

Escarmientan mi conciencia…


Tan sólo un cuerpo, objeto y materia

Aludido incesantemente por dos malévolas intensiones.

Se contraponen miradas dañinas en mi médula,

Van desgastando las escasas palabras compasivas

Que en pleno proceso de contenida gestación se encuentran.


Inevitable vomito compulsivo de sátiras

Se apoderan raudos de lo poco que queda para pronunciar.

Luego no hay más que hacer, siempre ganan los impulsos

Que te hacen acreedor de más clavos taladrando las sienes.


Procuras que te divisen con fortaleza en los ojos,

Pero es inútil, por dentro sabes que despedazan

Con momentánea irritación primitiva esas cuotas

Casi intangibles de bondad que se encuentran amenazadas

Por el resto, en el otro extremo de tu cordura.


viernes, 17 de julio de 2009

Miedos



Mi mayor miedo? … Soledad.
Un desierto en el cuerpo, en la mente y el espíritu.
Que terror no saber nada, que terror cuestionarme al paso del tiempo todo lo que alguna vez sentí y no estar segura. Que pavor añorar la risa y la juventud casi al término de mis días sin disfrutar si es que así se pudiese. Que susto eso de que la soledad social se encargue de fabricar amistosos soliloquios para pasar el tiempo y que cada uno de ellos vayan de a poco carcomiendo mi cerebro junto a su cordura, y que horrible sería no tener fuerzas ni para levantar el nombre de los que me acompañan, además de quienes cargo en mi espalda, y en la conciencia.
Qué pánico le tengo a esa soledad…
Aquella que hace que los que están más lejos te miren con lástima mientras en su interior al mismo tiempo también se teje al unísono el mismo miedo fértil.

sábado, 11 de julio de 2009

Inspección (Autoretrato)



Observo constantemente la agitación de las masas, y es ahí cuando analizo en silencio que es lo realmente verídico de mi esquema estructural que establece concordancia entre espectro, instinto y cuerpo.

Me reconozco de contemplar fugaz y cargado, colmado de fábulas, intrigas e historietas, que aunque contarlas se hace preciso, estas no obstante a mis cortos ciclos, abrazan más que un libro vasto e incalculable.

Poseo amplio pensamiento reflexivo, y aún así a momentos se apresura mi capacidad de herir y vence ante mi juicio.

Juicio a veces espeso, a momentos más escurridizo y a otros netamente impenetrable.

Logro ser inadvertida desde rincones catando perímetros y escenarios, cultivando mis nociones.

Mi consistencia encanecida asume un vertiginoso movimiento de oscilación entre dudas, certezas, criterio e imprudencia, quienes aclaran el trayecto y la travesía restantes, escasos de su comprobación.

Me considero repentinamente sensata, de apego constante, retribuciones inmediatas. Un carisma poco usual y completamente enajenada a mi cuerpo.

viernes, 9 de enero de 2009





El tiempo me ha llevado más que yo a los pasos,
Más allá que a un destino, y tan lejos que mis frutos se huelen a la distancia.

Cada célula nueva, cada ilustre condena ha sido sacrificio
de la rehabilitación de pedazos sucios que quedaban aún,
Y las fuerzas que contengo se centran hoy en día
Tan sólo en la dirección del fulgor que va esparciendo
Un espolvoreado color miel que se siembra en mi camino.
Dos guías imprecisas en su palpitar, dos puntiagudas tenazas
Que te toman y te envuelven sin permitir retorno en aquel sendero.

Sí, son aquellas pequeñas auroras las que hoy retienen mi llanto,
Quienes acompañan mi largo y travieso andar,
Quien provoca calidez e imprecisión en mis movimientos.

Hoy las razones me las da la brillantez,
Se juntan mis excusas infalibles con lo que siempre quise
Y puedo hacer de esto el instante eterno del equilibrio total.

Esta es la fase en que las palabras son herramientas del inconsciente...
Pero yo al fin perdí el miedo.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Cúspide entre mis tiempos



















Capturo cada momento
para convencerme de lo tangible que es,
de que no son tan sólo imagenes en mi mente,
y puedo disfrutar imperturbable cada segundo,
mi momento.. el mejor de los puntos alcanzados.

Voy calcando paciente cada trazo
ante mis cristalinos testigos presentes,
desarmo desmenuzando las escenas
que brotan descomedidas, sin saber que son
la única prueba concreta que tengo
para convencerme de que lo vivido
es parte latente en la actual sustantividad.

Vuelvo a contemplar, es frágil la consistencia
pero puede el tiempo hacerlo intocable;
todo resbala en las situaciones menos incontenibles,
por que sé confiar en el valedor acero de mis brazos.

Mi pecho va en busca de su revolución,
pero avista los resguardos para no golpear nuevamente,
para evitar estrechar la cabeza contra algun muro suelto,
o algun contundente objeto derrochado, o tal vez puesto
con más de alguna intensión maléfica.

Quién sabe qué vendrá, tal vez se unan las corazas
de nuestros temores y podamos formar algo más fuerte
en lo que podamos sostenernos, quizás forjemos separados
nuestros rumbos en menos tiempo del que creemos.. o también
pude ser que todo siga tal cual, y perdure en el tiempo.
Nadie sabe, yo tan sólo espero, comos siempre
con la diferencia de que ahora mis sonrisas tienen nombre, dueño y causa;
y que lo tortuoso fue cambiado por ganas imparables
de que otro día comienze y tenga el mejor de los sellos,
como hasta ahora me ha regalado el tiempo, en esta fracción de 60 días perfectos.